En los hoteles del sur de Tenerife se obliga a trabajar muchas más horas y días de los legales, se obliga a ir a trabajar en la cocina con el dedo cortado, los trabajadores han de llevar la contabilidad de las horas extras realizadas si quieren cobrarlas, se recurre constantemente a alumnos en prácticas como mano de obra barata…

Aquí, en el sur de Tenerife, supongo que como en casi todas partes, la patronal tiene su asociación donde acuerdan, entre otras cosas, las condiciones laborales para sus trabajadores.

De un tiempo a esta parte las cosas han ido a peor a un ritmo acelerado. La degradación de los derechos laborales había comenzado antes de la reforma laboral de febrero de 2012.

Los comentarios que se escuchan desde diferentes centros de trabajo van en la misma dirección: se está exprimiendo, se está abusando, se está reventando a las personas que trabajan y es una de las razones por las que es muy difícil que baje el paro.

¿Cómo lo hacen? Puedo hablar de lo que veo a diario donde trabajo. Por ejemplo, en el departamento de cocina, solo libran 2 días semanales un par de personas. El resto libra uno. La jornada habitual está entre las 10 y las 12 horas diarias. Si hay eventos importantes se trabajan todavía más horas. Se emplea a practicantes como mano de obra habitual y muy barata, ahora mismo hay 4 en este departamento. Puedo asegurar que he visto y he escuchado una bronca tremenda a un cocinero porque se había cortado en un dedo. ¿Por qué? Porque había riesgo de que cogiera la baja. He visto a una practicante que acababa de cortarse la punta de un dedo y al rato estaba en la oficina del jefe de cocina, y era un sábado por la noche. He conseguido saber que ellos tienen un médico amigo del jefe de cocina y que tienen que acudir a él pagando, y además es quien determina si deben coger baja médica o no. ¿Increible? Sí, pero cierto.

Los camareros son otro sector muy perjudicado. Las horas extras que hacen, los días libres que pierden sólo lo saben bien ellos y ellas, cada uno y cada una sabrá lo suyo si no pierde la cuenta en algún momento. En caso de boda nocturna, gala, etc., no es extraño que salgan los últimos a las 5 de la madrugada. Ha ocurrido y volverá a ocurrir. Y lo peor es que al día siguiente (realmente es el mismo día) tienen que volver a trabajar con el riesgo grave de tener un accidente de tráfico debido al cansancio extremo o un accidente laboral por el mismo motivo. Pero no son los únicos que no descansan las horas suficientes entre jornadas. Los cocineros tampoco en muchas ocasiones. Las camareras de pisos tampoco en alguna ocasión. En recepción tampoco repetidas veces. Y el caso extremo son los porteros, que pertenecen a una empresa externa, que pasan por ser guardias de seguridad pero de eso nada de nada. Ni tienen la formación para ello, ni tienen la placa ni defensa ni nada de nada. Lo que tienen es un par de cojones para hacer turnos como de las 15 horas a las 5 de la madrugada y al día siguiente volver a las 15:00 a trabajar. O para hacer turnos desde las 8:00 a las 23:00, de pie, sin apenas ir al baño, o ir corriendo, comiendo a escondidas y rapidito y sin quejarse, que ya se sabe que hay cien esperando (esto ocurre en otro establecimiento de la misma cadena). ¿Parece ficción? Puede, pero es la realidad.

Volviendo al uso de practicantes como mano de obra habitual y barata, puedo dar fe de ello. Y si alguien no me cree, que vaya al siguiente enlace http://www.diariodeavisos.com/2012/03/07/actualidad/cc-oo-dice-que-el-caso-cursos-viene-de-lejos-en-el-sur/

Con esta serie de prácticas, no ya irregulares, sino delictivas, se puede asegurar que estamos inmersos en una organización casi feudal. Me pregunto donde estarán las autoridades competentes en materia laboral. Supongo que estarán mirando para el mismo lugar que las autoridades político-económicas que permitieron el descalabro al que hemos llegado. Si ellos no saben o no quieren, el pueblo tendrá que tomar cartas en el asunto.

Autor: Informante Tenerife Sur