“Mi pesadilla empezó cuando obtuve la plaza destinada al amigo del rector”


El profesor de la Universidad de Murcia José Penalva ha decidido arrojar luz sobre la persecución laboral que dice sufrir por parte de su propio centro académico y que ya denunció, aunque con nombres ficticios, en su reciente libro “Corrupción en la Universidad”. Una publicación que ha terminado por desbaratar las tensiones con el centro, que acaba de abrir un expediente contra él, supuestamente, por no cumplir sus obligaciones y sus horarios académicos.

Harto de las maniobras del rector de la Universidad, José Antonio Cobacho, y de sus profesores más cercanos, Penalva explica, ahora con nombres y apellidos, los desmanes que viene sufriendo desde hace tres años por parte de la Universidad y de su propio departamento de Pedagogía. Para el profesor, se trata de un caso de acoso laboral y mobbing que empieza en noviembre de 2007, cuando obtuvo una plaza académica que debía haber correspondido a J.A. Rabadán Rubio, un amigo del propio rector.

“Cobacho entra como rector en 2007 y ese mismo año Juan Sáez, amigo del rector y también del PSOE, se hace con el poder en el departamento, colocando a un director títere: Fernando Vicente Jara”, explica Penalva, que ha denunciado los hechos, con abundantes pruebas, ante el juzgado de instrucción número 7 de Murcia. “Juan Sáez quiere mostrar su amistad a Cobacho dándole una plaza a su amigo Rabadán. Y así, lo primero que hace Fernando Vicente al entrar como director del departamento es convocar la plaza. A Rabadán le inflan el CV pero, aun así, no llega a un tercio del mío”, añade.

Aunque las plazas en la universidad española son públicas, la clave del enchufismo académico está en la composición de los tribunales, elegidos a dedo entre el rector y los catedráticos y constituidos a la medida de los aspirantes. “Para no darme esa plaza de 2007 hacen varias irregularidades”, explica el profesor. “Retrasan la resolución meses, hasta que, finalmente, el vicerrector de Profesorado, José María Ruiz, mano derecha de Cobacho, da la solución: firma contra mí una expulsión de la Universidad y, como el siguiente en la lista es Rabadán, éste obtendría la dichosa plaza. Pero demuestro que es ilegal y no tienen más remedio que dármela. Desde entonces, no han parado de acosarme”.

Tres años de persecución

La denuncia presentada por Penalva en los juzgados se dirige, en un primer momento, contra Fernando Vicente y después se amplía en dos ocasiones para incluir las pruebas que supuestamente implican al rector y a su equipo directo de colaboradores más próximos. “Me han llegado a asignar más del 300% de horas lectivas que me corresponden, me han amenazado a mí y a mis alumnos, he recibido insultos y difamaciones. Me han impedido realizar investigación y sobra decir que no me pagan gastos y facturas. La finalidad es destruirme académica y profesionalmente”, señala Penalva ahora que la última vendetta interna del rector ha sido abrir un nuevo expediente, el segundo en tres años.

La Universidad de Murcia explica, sin embargo, que este nuevo expediente responde, únicamente, al incumplimiento de contrato firmado por el denunciado y descartan que tenga algo que ver con la publicación de su último libro. “Su acusación preferida es que he faltado a mis tareas docentes”, responde Penalva. “Pero he demostrado en todas las ocasiones que estas acusaciones eran falsas. A pesar de todo, Fernando Vicente no paraba de decirme: No seas así que te estás complicando la vida. A mí no, ya te he dicho que yo soy titular y a mí no me echan”.

Penalva, que cuenta con grabaciones de las amenazas y presiones telefónicas que ha recibido, decidió en ese momento denunciar al jefe de su departamento ante el rector de la Universidad por acoso. “Entonces el rector me engañó porque me dijo que abrirá expediente contra él, y en realidad lo que hizo fue abrirlo contra mí. Utilizan la siguiente artimaña: después de hablar con el rector, el director de mi departamento engaña a dos de mis alumnos para que hagan un escrito de queja contra mí. Les dice que he querido engañarles en el examen para que suspendan y busca así provocar su indignación. Él mismo les redacta el escrito en su ordenador para que los alumnos lo firmen. Y con ese escrito, el rector abre el primer expediente en abril de 2009 para expulsarme de la Universidad”.

El profesor consiguió demostrar entonces, una vez más, que las acusaciones eran falsas. Pero ni con esas logró frenar la persecución del centro, que no ha parado en todo momento de acosar a Penalva, a veces, incluso, hasta amenazando a sus alumnos para que cambiasen de director de tesis porque, de lo contrario, “no la aprobarían”.

Penalva explica que el vicerrector de profesorado decidió entonces cambiar su contrato de fijo a interino y ordenar al departamento que votase su continuidad como profesor. “Me enteré de la jugada por una filtración y, un día antes de la reunión, me presenté en el despacho del vicerrector y le dije: José María, tú eres el que está detrás de la jugada. Llevas un año y medio queriendo echar de la universidad. Pero como me eches del centro, mañana abres el telediario de La Primera. Inmediatamente, envió un escrito al director del departamento para que no se hiciera la votación”.

Falsifican actas

La suma de tretas supuestamente perpetradas por el rector y su equipo de colaboradores para acabar con Penalva no tienen fin. Una auténtica pesadilla en la que el profesor ha llegado a ver, incluso, cómo una liberada sindical de UGT y miembro de su departamento, Catalina Guerrero, “falsifica unas actas con el fin de imputarme delitos” o cómo la Universidad ha utilizado como abogado a la misma persona que instruyó el expediente abierto contra él en el propio centro.

Penalva ha denunciado los hechos por la vía de lo penal y espera que la justicia dicte ahora sentencia en un caso que él ya ha denunciado públicamente a través de su libro “Corrupción en la Universidad”. Un libro al que le falta por escribir aún su último capítulo.

http://www.elconfidencial.com/sociedad/2011/pesadilla-universidad-murcia-corrupcion-20110427-77947.html

 

Anterior "Terror psicológico" en un hospital
Siguiente ELA denuncia el despido de una trabajadora del Grupo Lagunduz en el Servicio de Aguda a Domicilio de Bilbao

Comentarios

Sé el primero en comentar

Normas de participación:

En abusospatronales.es no nos hacemos responsables de los contenidos de los comentarios. El usuario es responsable de la totalidad de las manifestaciones en Internet igual que en cualquier otro lugar. Los comentarios no tienen por qué corresponderse necesariamente con nuestra opinión. Los comentarios serán moderados y necesitarán la aprobación del equipo. Nos reservamos el derecho de suprimir referencias a personas concretas, insultos o amenazas, así como el derecho a no aceptar determinados comentarios -o parte de ellos- por el incumplimiento de las normas que exponemos a continuación. Lee las normas aquí. Lee también Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

.
Notificarme vía email si hay
avatar
wpDiscuz