Bueno, puede parecer increíble, pero muchas veces la realidad supera la ficción. Paso a escribir mi experiencia en estos días navideños.

Mi situación laboral pasa desde hace unos años a través de contratos temporales en Correos en Madrid capital. Pues bien, uno podría lamentar las condiciones de trabajo en la cual desempeña sus tareas, pero lo que quiero denunciar es lo mas próximo al surrealismo que me ha sucedido en mi vida laboral, ésta mas apegada al mundo de lo absurdo… Paso a contar.

A principios de diciembre firmé un contrato eventual, que dura desde el 15 de diciembre hasta el 28 de febrero. Pues bien, en Correos existe la costumbre de anticipar el pago en torno a la fecha de la lotería, para abonar los emolumentos del mes de diciembre. Pues ahí viene el caso, a mí no se me ha abonado dicho mes, la justificación de la empresa es que ellos cerraron la orden de pago el día 13 de diciembre, así que tengo que conformarme con que me paguen los abonos del mes de diciembre en la paga del mes de enero… Les hice ver que esa situación es injusta, y que no podía actuarse así. Intenté también que me hicieran un anticipo. Me dijeron que tampoco, porque los que tenemos trabajos temporales no tenemos derecho a que nos anticipen la nómina (Imagínense mi cara de estupefacción).
Total,que el cuerpo me lleva a denunciar a los tribunales, pero sé que su resolución se produciría con posterioridad al mes de enero, y  también que ello (hay que ser realista) a que no me contrataran más, con lo cual mi situación, dados los años que tengo, me llevaría a condiciones de vida mas lamentables. Eso sí, el cuerpo me pide guerra, pero no puedo hacer la guerra solo.
Ahora puedo decir que trabajo por cuenta ajena, pero este mes de diciembre no he recibido la contra-prestación básica de una relación laboral: recibir un salario…