Debido a la situación laboral tan precaria que padecemos decidimos alzar nuestra voz ya que no se ponía remedio por parte de quien correspondía.

Las Empresas de Trabajo Temporal (ETT) están haciendo estragos con las camareras de piso ya que emplean un convenio inferior al de hostelería. Les aseguran seis horas pero no son reales en nóminas ni en contrato: echan ocho y hasta nueve horas, las cuales son horas que ni cotizan ni remuneran.

Por otro lado los contratos de seis horas no incluyen manutención, por lo tanto trabajamos sin comer. Les exigen que terminen su ratio de habitaciones porque de no ser así responden con el despido.

Pedimos la regulación de la carga de trabajo, que nos reconozcan enfermedades derivadas de nuestro trabajo y una jubilación decente.
Firmado: Las Kellys de Cádiz